Placas Base
Cómo elegir placa base
La placa base no da FPS, así que el objetivo no es comprar la más cara, sino la que encaja con tu CPU, tiene la conectividad que necesitas y un VRM a la altura. Esta checklist te lleva a la decisión correcta.
Orden de decisión: socket → chipset → formato → VRM → conectividad → precio. Define primero la CPU; la placa va detrás.
Paso a paso
Parte del socket de tu CPU
AM5, LGA1700/1851… La placa debe compartirlo. Ver compatibilidad placa-CPU.
Elige el chipset
¿Vas a overclockear o quieres muchos puertos? Mira la letra (Z/X para más, B para el punto dulce, H/A entrada). Ver chipsets.
Decide el formato
ATX, micro-ATX o ITX según tu caja y cuánta expansión quieras. Ver formatos.
Comprueba el VRM si tu CPU es potente
Para un i7/i9 o Ryzen 7/9, busca un VRM decente con disipadores. Ver VRM.
Revisa la conectividad
Número de ranuras M.2 y RAM, puertos USB, Wi-Fi, 2,5G… que vayas a usar de verdad.
Para la mayoría, una placa de chipset B (B650/B760 y similares) de marca solvente, con buen VRM y Wi-Fi, es la compra más inteligente: tiene casi todo lo de las caras por bastante menos.
Compara placas base
Chipset, socket, ranuras M.2/RAM, PCIe y conectividad de dos modelos a la vez.
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Resumen
- Empieza por el socket de tu CPU; la placa va después.
- Chipset B suele ser el punto dulce calidad/precio.
- Para CPUs potentes, asegúrate del VRM.
- Paga por la conectividad que usarás, no por la etiqueta.