Pasta térmica: tipos y cómo aplicarla
La pasta térmica (TIM) rellena los microhuecos entre la CPU y el disipador para que el calor pase mejor. Es barata y sencilla, pero genera muchas dudas: cuánta poner, de qué tipo y cada cuánto cambiarla. Aquí lo resolvemos.
Tipos de pasta
| Tipo | Rendimiento | Notas |
|---|---|---|
| Cerámica / no conductora | Muy bueno | La opción segura: no conduce electricidad. Recomendada para casi todos. |
| Metálica (con plata) | Algo mejor | Buena, pero puede ser ligeramente conductora: cuidado al aplicar. |
| Metal líquido | El mejor | Solo para expertos: conductor y corrosivo con el aluminio. Riesgo alto. |
Cómo aplicarla
Retira la pasta vieja con alcohol isopropílico y un paño sin pelusa. Deja la CPU y la base del disipador limpias y secas.
Un punto del tamaño de un guisante en el centro suele bastar. La presión del disipador la repartirá.
Apriétalo en cruz, de forma uniforme, sin moverlo de lado a lado. No hace falta esparcir la pasta a mano.
¿Cada cuánto hay que cambiarla?
No es un mantenimiento frecuente. Las pastas de calidad duran años. Plantéate renovarla si desmontas el disipador, si las temperaturas suben de forma anómala con el tiempo, o cada 3–5 años en equipos exigentes. No necesita cambios anuales.
Resumen
- La pasta mejora el contacto térmico CPU↔disipador.
- Cerámica (no conductora) = la opción segura y recomendada.
- Aplica un guisante en el centro y monta con presión uniforme.
- El metal líquido rinde más pero es solo para expertos.