Cómo clonar o migrar tu disco
Cambiar a un SSD nuevo no significa reinstalar Windows y todos tus programas desde cero. Con la clonación puedes copiar tu sistema tal cual al disco nuevo y arrancar como si nada hubiera cambiado. Te explicamos cómo, paso a paso.
Antes de empezar
- El disco destino debe tener al menos tanto espacio usado como el origen.
- Necesitas conectar ambos discos a la vez (una ranura M.2 libre, un puerto SATA o un adaptador USB).
- Software de clonación (muchos fabricantes de SSD ofrecen el suyo gratis).
- Haz una copia de seguridad de lo importante por si acaso.
Paso a paso
Instálalo en una ranura M.2/SATA libre o conéctalo por USB con un adaptador.
Usa el del fabricante del SSD o una herramienta de clonado. Selecciona disco origen y destino.
Confirma y espera. El destino se borra por completo: revisa dos veces que no confundes origen y destino.
En la BIOS, pon el SSD nuevo como primer dispositivo de arranque. Comprueba que todo va bien.
Una vez seguro de que el nuevo funciona, puedes formatear el antiguo y usarlo como disco de datos.
¿Clonar o instalar Windows limpio?
Clonar es lo más cómodo: conservas todo. Una instalación limpia tarda más (reinstalar programas) pero deja el sistema "como nuevo", sin arrastrar problemas. Si tu Windows va perfecto, clona; si está lleno de basura o falla, aprovecha para empezar de cero.
Resumen
- Clonar copia tu sistema entero al disco nuevo: sin reinstalar.
- Conecta ambos discos, usa software de clonado y elige bien origen/destino.
- Configura el arranque al disco nuevo en la BIOS.
- Haz copia de seguridad antes; cuidado con confundir los discos.